Qué es el torque: la explicación definitiva que todos entienden

el concepto de par motor Es algo que todavía resulta extraño para mucha gente. Por eso te explicamos qué es, para que finalmente todos puedan entenderlo claramente.

Todavía hay mucha gente que no conoce del todo el concepto de par en un coche. Saben que cuanto más alto sea, mejor, pero no entienden muy bien qué es ni cómo se comporta al volante. 

En primer lugar debemos aclarar que el par es una medida de la fuerza de impulso que el motor transmite a las ruedas y se mide en Newton-metros. Y también queremos dejar claro que potencia y par no son lo mismo: la potencia se refiere a la cantidad de trabajo que se puede realizar por unidad de tiempo y se mide en vatios (o CV), mientras que el par es la capacidad del motor para generar una fuerza y hacer girar algo a través de un eje, en este caso, el cigüeñal que mueve los cilindros.

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Depende principalmente del desplazamiento.

El par depende principalmente de la cilindrada del motor, es decir, el motor tiene más espacio para la combustión dentro de sus cilindros. Pero aunque no queramos dar explicaciones técnicas, lo cierto es que también influyen otros factores, como el diseño de los cilindros, la relación de compresión, el tipo de combustible (los diésel son más eficientes térmicamente y producen más par), el diseño del árbol de levas, la inyección. sistema y si el motor está turboalimentado o no.

Para entender mejor qué es el par, podemos comparar dos coches imaginarios: por un lado un deportivo de 500 CV pero sólo 200 Nm de par (sí, sabemos que esta combinación de potencia y par no existe, pero es solo un ejemplo), y por otro lado un coche con sólo 100 CV pero 300 Nm de par.

A pesar de tener menos potencia, este último sería capaz de acelerar más rápido y, en general, tener más impulso en las situaciones más difíciles. En concreto, hablamos de subir una cuesta pronunciada, remolcar una carga pesada o acelerar en caso de maniobra de adelantamiento. Pero sin llegar a una velocidad máxima muy elevada.

El ejemplo de los ciclistas

Para que quede más claro, tomemos el ejemplo de dos ciclistas, que tienen que ejercer fuerza para hacer girar los pedales (y por tanto las ruedas) de la misma manera que el motor de un coche tiene que ejercer fuerza para hacer girar el cigüeñal (y por tanto también las ruedas). ).

Volviendo al mundo de los coches, digamos que un coche con mucha potencia y muy poco par podría ir a 200 km/h (en una autopista alemana). Pero su motor empezaría a fallar (quizás la velocidad no superaría los 120 km/h) en los tramos cuesta arriba. 

Mientras tanto, el coche con mucho par, aunque tuviera poca potencia, tendría un ritmo más relajado en las rectas (quizás 170 km/h) y lo mantendría casi sin esfuerzo también en las subidas. 

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