Perder la concentración al volante es muy peligroso, por lo que los conductores diagnosticados con TDAH deben extremar las precauciones. conducir con TDAH.
TDAH significa Trastorno de Atención con o sin Trastorno de Hiperactividad. No forma parte de la lista de enfermedades que impiden conducir, pero, por los cambios y tratamiento que conlleva, supone una dificultad adicional para quienes padecen esta enfermedad.
Los expertos explican que el TDAH es un trastorno del desarrollo neurológico causado por la interacción de factores genéticos y ambientales. Suele aparecer en la infancia y persiste hasta la adolescencia y la edad adulta. Los síntomas, que según el paciente pueden ser leves, moderados o graves, incluyen falta de atención y comportamiento hiperactivo-impulsivo.
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Conducir con TDAH
Un informe reciente de la Fundación Línea Directa afirma que, en los últimos 10 años, más de 6.000 personas han perdido la vida en accidentes de tráfico provocados o agravados por distracciones.
Este estudio también revela que el uso del móvil no es la distracción más frecuente, pero que las distracciones provocadas por la conducción distraída, es decir, cuando el conductor no presta suficiente atención, son más habituales.
¿Qué pasa entonces cuando esa pérdida de concentración no es un acto voluntario?

“Las personas con TDAH pueden tener ciertas dificultades para conducir, ya que su capacidad de atención puede verse limitada, fundamental para mantener un nivel de alerta y que puede verse comprometida por acciones tan simples como poner música demasiado alta”, explican los responsables de seguridad vial. en la Dirección General de Tráfico (DGT).
También destacan que los conductores diagnosticados con este trastorno pueden presentar “respuestas impulsivas”. Mostrar menos paciencia en las situaciones; por ejemplo, ver que el coche de delante no arranca en un semáforo en verde”.
¿Es posible conducir con TDAH?
La pregunta entonces es: ¿es posible conducir con TDAH?
La DGT responde afirmando que, en principio, no existe ninguna norma que impida conducir a los pacientes diagnosticados de trastorno por déficit de atención, “ya que se pueden trabajar los procesos de atención implicados para obtener una práctica segura”.
Aún así, existen estudios que afirman que los conductores con este trastorno del neurodesarrollo tienen mayor riesgo de sufrir un accidente de tráfico. Por este motivo, la DGT proporciona una serie de recomendaciones:
- Sea consciente del diagnóstico. Es importante que las personas con TDAH sean conscientes de lo que implica conducir. También deben ser conscientes de los posibles efectos negativos del uso de cualquier tratamiento farmacológico.
- Elimina posibles distracciones. En este sentido, la recomendación de los expertos es evitar todos los estímulos que puedan desviar la atención de la carretera, como pantallas frontales, volumen excesivo de la radio, etc.
- Incrementar la práctica. “Cuanto mayor sea la exposición a las diferentes situaciones que puedan ocurrir en la carretera, mayor será la confianza y la capacidad para percibir posibles situaciones de riesgo, mejorar la gestión emocional al volante y tomar las decisiones correctas”, afirma la DGT. “Incluso puede resultar eficaz si esta práctica se acompaña o incluso se realiza en simuladores”, añaden.
Ayuda para obtener una licencia de conducir
Es común que las personas con trastorno por déficit de atención tengan dificultades de aprendizaje. Lo cual supone una desventaja adicional a la hora de obtener el permiso de conducir, sobre todo la parte teórica.
En febrero de 2022, Traffic presentó una Guía para mejorar la accesibilidad del permiso de conducir para personas con dificultades de aprendizaje. Incluye una serie de medidas a adoptar para facilitar el acceso al permiso de conducir.
Por ello, cuando se realice el examen teórico se recomienda que sea en un lugar alejado de ruidos y distracciones. Pero cerca de examinadores que pueden responder cualquier pregunta.
También está previsto que el tiempo permitido para el examen se incremente en 50%; que reciban una hoja en blanco para tomar notas; y por último, que se les recuerde comprobar que han respondido a todas las preguntas antes de entregar el examen.
Para la prueba práctica, la guía de la DGT aconseja que el examinador informe al alumno de que es consciente de su trastorno, lo que le aportará tranquilidad. Además, las instrucciones durante las pruebas deben ser claras y muy concisas, evitando detalles técnicos.
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