Citroën OLI: el B-SUV eléctrico que redefine la imagen de Citroën

A lo largo de sus más de 100 años de historia, la Citroën nos sorprendió con modelos pioneros como el OLÍ. El legendario DS y el más reciente Ami marcaron un antes y un después en su gama y en el sector. Las razones son muchas y variadas, pero hay una básica: pusieron patas arriba el concepto de movilidad. Ahora, sin embargo, la empresa francesa afronta una nueva etapa bajo el paraguas del gigante Stellantis.

Citroën OLI

Sí, para encontrar tu lugar en un mundo que tienes que compartir con otras 14 marcas. Pero también es cierto que es el que más choca con el Fiat italiano. Sea como fuere, hace unos días la empresa del doble chevrón anunció nuevo logotipo, imagen de marca y eslogan comercial. El Citroën OLI (todo-ë), que puedes ver en estas fotos.

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El Citroën OLI Concept (all-ë) es un B-SUV eléctrico con una autonomía de hasta 400 kilómetros

Con un diseño que parece una evolución del Ami, así es el OLI Citroën OLI. Se trata de un B-SUV eléctrico, ligero y (en teoría) económico que pretende mostrarnos cómo será la movilidad del futuro. Lo más interesante es que, a diferencia de Ami, su carrocería mide 4,2 metros de largo y, según la marca, su peso en la báscula será de 1.000 kilos.

Si queremos buscar una explicación “lógica” a su concepto, podríamos decir que se trata del Citroën Jeep. Sus líneas rectas se encuentran con unos pasos de rueda de generosas dimensiones protegidos por molduras de plástico. El techo da paso a un “baño de carga” estilo pickup. Además, la toma de carga está oculta detrás del nuevo logotipo en la parte delantera del vehículo. 

En el interior, el Citroën OLI destaca por varios motivos. La combinación de colores rojos, el suelo ecológico elaborado con cartón reciclado y prensado y los asientos, que están formados por sólo tres partes. Y el panel no tiene pantallas porque está equipado con un soporte para smartphone. De esta forma, Citroën quiere que sus clientes utilicen sus móviles como sistema de infoentretenimiento, ya que los considera más avanzados que cualquier sistema propietario.

Por último, pero no menos importante, hay algunos detalles sobre el sistema de propulsión eléctrico. Poco se sabe, pero Citroën se ha fijado un objetivo muy ambicioso: alcanzar los 400 kilómetros de autonomía con el sistema de batería de 40 kWh del ë-C4. No sabemos cómo se conseguirá, pero sí sabemos que la velocidad máxima está limitada a 110 km/h.

Las posibilidades de que vea OLI a la venta son bajas, si no prácticamente nulas. Sin embargo, no sería sorprendente que sus “locas” ideas se plasmaran en los futuros modelos eléctricos que están desarrollando.

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